"¿Puede el teatro existir sin trajes y sin decorados? Sí ¿Puede existir sin música que acompañe el argumento?Sí ¿Puede existir sin iluminación? Por supuesto ¿Y sin texto?.." Grotowski y Barba.
He pasado algunos días con la experiencia de lectura de Jerzy Grotowski y sus propuestas de liberación de resistencias del cuerpo del actor. Por pura casualidad, de esas de las que se constituye toda una vida, me encontré un divertídismo texto de Oscar Wilde, digo divertídismo porque con ese estilo tan peculiar e irónico una no puede aguantarse ese adjetivo. Wilde hace en él una defensa del vestuario y la caracterización de un personaje ¿qué importancia tienen esos elementos en la narración de un historia? Wilde desembarca su reflexión a partir del tratamiento de los vestuarios en las historias construidas por Shakespeare; lo sorprendente no es que se resalten estos elementos, después de todo ¿si se quiere contar una historia en un lugar que no es nuestro mismo mundo alguna cosa debía ayudar en tan extraña misión? Lo que me sorprende son dos cosas, principalmente: 1) Wilde le otorga a los vestuarios una importancia en la construcción misma de la historia, no sólo en el modo en que ésta será narrada después. 2) Que esta apología del vestuario tiene entre sus fines, hacer notar la labor arqueológica de reconstrucción de una época, la importancia de la investigación histórica que surge con la pregunta ¿cómo se vestían en ese tiempo?
Independientemente del cuestionamiento por la verosimilitud de la narración de la historia a partir del trabajo actoral (del cual se hace mención sólo al pasar), la preocupación acerca de los vestuarios nos deja ver el otro lado de este problema. La pregunta por el vestuario como una pregunta que hay que hacerse cuando se trata de la construcción de la historia. Wilde se repliega demasiado al texto, busca que sea Shakespeare mismo, el sujeto que escribe, quien determine y de las indicaciones sobre aquello que las almas en escena deberán vestir. ¿Demasiada autoridad al texto? Parece. Sin embargo, vemos un rasgo importante en que la discusión de la verosimilitud se vea desplazada a la manera en que se construye el espectáculo de la representación y no en el texto dramático.
¿Ese giro a preguntar por el modo de representación en el espectáculo le resta importancia a la construcción del texto? ¿A la autoridad de quien escribe? Al menos en el texto de Wilde, no. Pero eso representará toda una discusión a partir del siglo XX. Dónde centrar la mirada en el texto o en su elaboración con cuerpos actuantes. Queda abierta la pregunta de Grotowski ¿Puede el teatro existir sin texto?
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