miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Resultado o camino?

Pues, que he pasado por un momento de crisis de identidad filosófica, por supuesto que una de pronto puede no querer seguir haciendo lo mismo, simplemente ganas de moverse un poco para no dormirse. Ya lo dice el refrán "filósofo que se duerme se lo lleva la corriente", bueno no era exactamente así, pero la idea funciona. Y es que en los últimos días se siente lo ajeno por los pasillos de la filosofía, como si de pronto filósofar significara tomar una postura frente a algo, no sé...estoy dudando de eso en estos días.
Me pregunto ¿Qué pensaba de la filosofía antes de que decidiera inscribirme en una institución para ser "profesional de la filosofía"? ¿Alguna vez pensé que se podía ser un sedentario de la filosofía?
Por supuesto que no descarto la idea de que tomemos postura frente a algo, seguramente sin querer lo hacemos todo el tiempo, pero ¿es eso el fin que persigue el filosofar?
Quien sabe qué sea lo que se busca, lo cierto es que puede resultar más divertido saltar de un lugar a otro, seguro habrá problemas, que siempre saldrán a dar la cara, pero no obligando a ir una base.
Recuerdo ahora a K. Stanislavsky, pues, dentro de sus narraciones donde una se convierte en su alumna de teatro, invita a pensar que no es el resultado lo que debe mostrar la acción de un personaje cuando se busca realidad en la ficción. No se llora simplemente cuando se quiere llorar, como si activáramos el mecanismo con un botón; hay una serie de acontecimientos que desembocan en el llanto, desde una emoción, hasta el pliegue de la piel en un párpado ¿cómo se puede entonces pretender que la representación muestre sólo el llanto? No es pues el resultado lo que permite la acción, sino el camino que se ha recorrido para llegar hasta ahí.
¿Cómo se representan las filosofías? ¿Dónde se encontrarán en estos días? ¿Es filosofía del resultado o del camino?